domingo, 12 de marzo de 2017

Un sistema de pensiones, ¿sostenible?

El sistema de pensiones, al menos en España, es la mayor partida del gasto público de nuestro Estado, pero sigue sin alejarse del todo de la media europea (un 11% sobre el PIB) . Aún así, ha sido bastante polémica la noticia del derroche de nuestro gobierno de la llamada “Hucha de las pensiones”, es decir, el fondo que garantizaba en situaciones de recesión el pago de las remuneraciones a los jubilados. De esta forma, el agotamiento de dicho fondo llevaría a nuestro sector público a endeudarse como la única vía alternativa a resolver dicho problema (en el caso de no efectuar ninguna política).

domingo, 26 de febrero de 2017

La inmortalidad

Hay personas que vencen a la vida a pesar de haber muerto. Son aquellos individuos que luchan, que no se rinden, que sueñan, que se sacrifican por cumplir un sueño. Un sueño, siempre relacionado con cambiar el mundo, mejorarlo. De hecho, ¿quién no quiere obtener una sociedad mejor? La respuesta es clara: nadie.
Pero, ¿quién lo intenta hasta el último aliento? ¿Quiénes de verdad se dejan la piel, los órganos y, con el sudor en la frente proveniente de su esfuerzo, apenas pueden ver siquiera? ¿Existe alguien cuyo aliento se desvanezca, simplemente, por cumplir su sueño?

martes, 31 de enero de 2017

El suspenso de la vida

El habitáculo estaba más podrido que la situación actual. No hay manera de expresar tanta mugre dentro de un margen, Ni forma de saber decir lo que quiero contar. Ni siquiera encuentro la forma de borrar esas imágenes que se me vienen a la cabeza cuando me encontraba allí dentro.
Sí, un día también tuve que pasar por ello, pero a mí me dejaron con vida.
Dejaron que me desintegrara dentro de aquellos barrotes mientras oía los berridos, las quejas, los graznidos y los gritos de cada persona que entraba en aquella cámara.

lunes, 12 de diciembre de 2016

Qué le pasa al mundo

Te despiertas como cualquier día por la mañana de la cama y notas algo distinto en el ambiente. Un olor claramente distinto al somnoliento y que va creciendo a cada instante. Las sábanas y mantas te atan cual circunstancia y esencia, sin dejarte vivir la vida de los vivos que no quieren quedarse dormidos. Una vez ganada la batalla, diríamos que nuestra persona ejemplar cogería el periódico diario como tradicionalmente se hacía y, de hecho, me gustaría que fuese así, pero ahora nuestro camarada alcanzaría su teléfono móvil y le echaría un ojo a las noticias vía Internet.

domingo, 13 de noviembre de 2016

Desierto mojado

Noches frías, y cielos grises.
Vidas alegres, y no tristes. Más bien debería de ser así, así de simple.
Pero no se encuentra otra cosa que no sean pasos encharcados y los bordes de los pantalones mojados por charcos. El susurro del viento hace la calle más silenciosa, aunque sin él, el ruido no resurgiría.
Solo llueve, y no hay nadie.
El sonido de la lluvia amansa hasta a las fieras, ya que la ciudad se convierte en desierto por tan solo un cambio de tiempo, a pesar de que el tiempo siempre se esté moviendo.

lunes, 7 de noviembre de 2016

Noche desértica

No es que sea un árbol, pero quise echar raíces.
No es que sea una planta, pero plantado me dejaron.
Es que soy un humano, que libertinaje no quiere.
Es que soy tan animal, que no supe ni razonar cómo.

Ya ni soy yo, pero tengo matices.
Me quise descomponer, y ahora soy muy simple.
No es que no quisiera saltar, es que me quedé atrás.
No es que no quisiera llegar, es que me faltaba aire para respirar.
No es que no supiera correr, es que ya ni podía andar.
Sentado me quedé observando, 
cómo la vida recorre su presente sin mirar a su pasado.

martes, 13 de septiembre de 2016

No sabéis nada

Sé que no voy a salir ilesa en mi intento de arreglar el mundo, sé que hay batallas que se luchan de piel hacia dentro. De alma hacia afuera, de hombros hacia arriba y cabeza hacia el suelo.
Sé que todo se está desmoronando, vivimos en un país que puedo calificar "de mierda" por las personas que lo habitamos, lo cómodas que estamos en nuestros sofás reivindicando cosas (cosas, cosas, y cosas, solo cosas. Nadie nunca habló de hechos ni actos dotados de cierta intelectualidad).
Un país donde no tenemos Gobierno desde hace casi un año y los políticos que pretenden formarlo siguen cobrando igual, todos y cada uno de ellos
Y, lo que hace preguntarme, que por qué nada ha empeorado si no hay nadie que lidere. A lo mejor es porque ya estábamos acostumbrados a ese vacío que nos supera y que nunca nos llena. A esos intentos de revolución que van a fracasar desde el primer momento porque la ilusión y las ganas forman parte del mismo cuento.
Acostumbrados a mirar y callar. A no saber leer. A predicar a la pared. A dar al que tiene. Al ser bueno con el malo. Al ser malo con el bueno. A mendigar material en vez de ideas.

Parece que la grandeza de este país se mide según cuántas cosas incoherentes realices a lo largo de tu existencia. Parece que nada perece y se desvanece. Que todo permanece.

Vivo en un país donde la gente no sabe escuchar y sigue anclada en conflictos que pasaron hace años, no somos capaces de ver el cambio y aprender de los errores cometidos, en España no existe la paz porque seguimos enfrentados por ideales, sin argumento ni lógica y con miedo, que no hacen más que alimentar el odio, en vez de aprender a escuchar y sacar lo bueno de cada uno.
Y no es el miedo que sale en las películas de terror o en las novelas de misterio. Es el miedo a algo peor que esto.

¿Puede haber algo peor para un ser racional que tener una sociedad inculta?

Vivo en un país donde se predica una cosa y se hace lo contrario, donde predicar algo es etiquetar o imitar a alguien, donde lo llevamos todo al extremo y cualquier matiz de cualquier cosa significa dañar a alguien.
Dañar a través de una red social, no vaya a ser que te vea la cara y sea alguien al menos con una cierta dignidad. ¿Qué nos queda? Ya ni la esperanza.

Vivo en un país donde eso de "educación pública y accesible a todos" no es más que un logo, un rótulo, donde tenemos que pagar verdaderos pastizales para poder estudiar, donde tienes que tener una maldita nota, un puto número, para tener acceso a tantas cosas.
Pura propaganda estatalizada donde nuestro grupo de ministros tan burócrata y subvencionado por lobbys hace todo lo posible por controlar, manipular y empujarnos hacia el lado de la mentira. Una verdad subjetivizada.  Una verdad universal llamada "broma".

Vivo en un país donde las camillas con enfermos se encuentran en los pasillos de los hospitales por falta de trabajadores y recursos en los mismos, donde tienes que esperar horas en urgencias, donde puedes morir esperando un tratamiento.
Un mundo en el que un continente con un determinado PIB per capita encuentra una vacuna al poco tiempo de que se exponga a una enfermedad, pero que nunca se dio cuenta de que llevaba cuarenta años existiendo al otro lado de la linea imaginaria que se dibuja en un mapa, y la no tan imaginaria valla con alambres y espinas.

Vivo en un país, donde importa más regalarle a un niño de once años un móvil que un libro, donde inflamos a nuestros hijos y alumnos a deberes, apuntamos a miles de actividades extraescolares y pensamos así que le estamos dando una buena educación.


Aunque ya nada importa. A todo le habéis quitado valor, sois los subastadores de nuestros derechos y accesibilidades, los vendedores de dignidades y los recolectores de dinero que quitáis a la fuerza y que luego usáis el eufemismo de "impuestos".

Ojalá fueseis una mafia, porque así habría alguien que os pudiera perseguir.
Pero, ¿quién podrá capturar al capturador?
No sabéis una cosa: no sabéis nada.



Realizado por: Sara Crispigni y Pablo De Lomas.

Podéis mirar cosas escritas por la autora aquí: http://mrssca.blogspot.com.es/